Expedición en Kayak a la Isla Magdalena

Expedicion en Kayak a la Isla Magdalena playa bonita

Esta expedición promete ser una fresca aventura a través de salvajes territorios de la Patagonia chilena, con una ruta propuesta de una extensión de unos 300Kms aproximadamente, esperamos darle un feliz término en unos 20 días de remado. Nuestro punto de inicio es un apartado poblado llamado Puerto Raúl Marín Balmaceda. Este lugar ya lo habíamos visitado anteriormente cuando realizamos el descenso del río Palena y posterior exploración del fiordo pitipalena, en el año 2008, quedando gratamente impresionados por la majestuosidad del paisaje, que aun permanece prácticamente inalterado por la mano del hombre.

Así nuestra idea es continuar este año partiendo en Raúl Marín, costeando a mar abierto, en dirección al sur hasta Puerto Santo Domingo y Melimoyu. En donde entraremos a aguas mas protegidas, para luego portear nuestros kayaks y equipo desde a través de la península Melimoyu, hasta el sector de poza de oro en el seno Gala.

Nuestra ruta continua desde ahí intentándonos por el canal Jacaff, bordeando las islas del grupo Gala y atravesando el paso Sibbald en busca de tranquilos poblados como Puerto Cisnes y Puyuhuapi, en donde daremos termino a nuestra travesía bordeando gran parte del borde norte de la isla Magdalena, Parque Nacional.

Ruta Completa del Recorrido

Powered by Wikiloc

Día 1 -Inesperado Final-

Todavía esta oscuro en la playa de las frutillas de Raúl Marin Balmaceda, una suave llovizna se deja caer mientras desayunamos y desarmamos el campamento, luego del lento proceso de cargar los kayaks, ya estamos listos para dar inicio a nuestra esperada aventura.

El mar esta muy tranquilo, claro, estamos en aguas protegidas, pero ya sabemos lo que nos espera mas adelante, debemos romper la barra del río, y navegar a mar abierto, la zona de Añihue es la meta del día de hoy.

Así que desplazándonos suavemente a través de un ambiente fantasmal, llegamos a la barra del río Palena, las olas no parecen muy grandes y nos animamos a cruzarlas, y con enérgico ímpetu nos lanzamos a romperlas, kostero va adelante y le sigo, Javier queda atrás, no hay tiempo para pausas, en esta acción hay que ser rápido y remar y remar en contra de las olas para evitar el posible volcamiento, son olas de menos de un metro, que nos revientan a la altura del pecho, un par de toninas se le atraviesan justo al frente al kayak de kostero, como surfeando y dándonos la bienvenida a sus dominios. Luego de una breve pero tensa lucha, salimos adelante, todo bien, hemos cruzado la zona de rompiente y nos encontramos en un mar sumido en la niebla matutina, muy tranquilo, como todavía durmiendo el ultimo sueño de la noche anterior, tomamos rumbo sur directo a la Isla refugio, que podemos percibir como un espectro a la distancia.

Pasamos remando al lado del cerro colorado y algunos islotes poblados de algas, hay hartas playas y lugares donde desembarcar a nuestra izquierda, la costa es bastante amigable, y con ese escenario remamos tranquilamente, a veces interrumpidos solamente por el jugueteo de alegres toninas.

Luego de unas cuatro horas de remado entramos al estero añihue, en donde divisamos una casa a la distancia, parece salir humo de la chimenea, seguimos adentrándonos en aguas protegidas del estero con la esperanza de encontrar nuestro campamento del día de hoy, pero no encontramos nada, con suerte una fuente de agua dulce, la lluvia se deja caer, ya van dos horas de navegar en el interior del estero, y la corriente de marea se hace mas fuerte empujándonos hacia adentro, ya comenzamos a devolvernos cuando pasamos nuevamente cerca de la casa solitaria que vimos al principio.

Cuando vemos a la distancia que sale una persona a saludarnos y hacernos señas con la mano, así decidimos ir a consultarle por algún lugar donde pudiésemos acampar.

_Hola! ¿Que tal?
_Como va?
_Hay algún lugar donde podamos acampar por acá cerca?
_Se pueden quedar aquí si quieren.
_Como? en la casa?
_Si
_Plop!

Así que extendida esta amable invitación nos dejamos caer, así como la lluvia que nos acompañaba hace horas ya, lentamente descargamos nuestras cosas y nos cambiamos la ropa mojada.

Expedicion en Kayak a la Isla Magdalena entrando al canal refugio
Entrando al canal refugio

Nos encontramos en la fundación añihue y nuestro anfitrión, Gonzalo, nos cuenta que se trata de una especie de granja que recibe visitantes de cualquier parte del mundo, los cuales deben realizar algún tipo de trabajo a cambio de comida y alojamiento, lo cual nos entusiasma a todos a convertirnos a futuro en posibles reclutas de esta fundación.

Estar en este lugar se siente como estar en un monasterio perdido y apartado de las preocupaciones mundanas, así en medio de conversaciones y risas transcurre el día hasta que entrada la noche nos vamos a dormir, en una suave cama y mirando la lluvia desde la ventana, un grato e inesperado final para nuestro primer día de expedición.

Día 2 -El extraño fenómeno de los peces-

7am en el agua, Gonzalo nos ayuda a transportar los kayaks hasta el agua, ya que la marea baja nos deja un largo trecho que portear y arrastrar nuestro equipo a través del barro.

Con los primeros rayos del sol, cientos de pequeños chorros salen de la superficie de la tierra, almejas, que nos despiden en medio del que promete ser un soleado día de verano, y así comenzamos a remar este segundo día de travesía, agradeciendo a nuestro camarada Gonzalo todas las atenciones y gentilezas para con nosotros.

El sol se adueña de un cielo sereno, y luego de un par de horas entramos al canal refugio, luego de cruzar la Bahía mala, que a la distancia nos invita a desembarcar en su extensa playa, pero seguimos adelante, a la derecha tenemos la isla refugio, una escarpada isla que nos protege del mar abierto, algo de viento de proa se levanta para romper la monotonía de un día tan tranquilo.

Hacemos un descanso en una playa cerca de nuestro destino cuando a la distancia divisamos un grupo de mas de 15 kayakistas que venían siguiéndonos, al ir acercándose y pasar frente a nosotros que estábamos sentados en la orilla, uno exclama:

_Alguno de ustedes se llama Jan?
_Si, ¡¡¡Yo!!!?
_Soy yo, ¡el Daniel!
_Patagon?
_Plop!

Así en medio de la nada aparecen conocidos, se trataba de Patagón Torres quien había sido compañero de remada el año pasado cuando visitamos al glaciar Jorge Montt, tan solo alcance a estrechar su mano y un corto abrazo, ya que los intolerantes instructores de Nols, al cual pertenecía el grupo no permitieron mas que eso, pues andaban muy apurados.

Así remamos un poco mas y en un total de cuatro horas de remado, ya llegamos a la Bahía Santo Domingo, desembarcamos en la hermosa playa de arenas negras, y armamos nuestro campamento, al llegar me doy cuenta de que tengo la guía del timón de mi kayak rota, y el timón esta fuera de su sitio, así que con kostero nos aprontamos a reparar este detalle.

Solo tenemos un problema, no tenemos agua dulce, solo contamos con algo para cocinar el almuerzo, así que debemos explorar un poco en su demanda. En la tarde unos pescadores chilotes recalan en las cercanías y compartimos alguna conversación, aprovechamos de consultar donde hay agua dulce, kostero y Javier parten en su búsqueda mientras me quedo preparando la cena.

Así la noche se dejo caer, entro a la carpa y me dispongo a acostarme, mis compañeros están afuera aun, cuando recostado escucho de repente un extraño ruido, como si el agua de la bahía estuviera hirviendo. Un raro sonido como de cientos de chapoteos al unísono, esto sumado a los gritos de conmoción de mis compañeros, me arrancan de la carpa y me dispongo a ver de qué se trata.

Expedicion en Kayak a la Isla Magdalena sector seno gala
Sector seno gala monte Melimoyu al fondo

Al llegar a la orilla e iluminar con mi frontal veo con asombro como numerosos peces salen del agua a la playa, como enloquecidos, luego reparo que entre ellos hay unos pequeños como sardinas, y otros mas grandes, parecidos a los jureles, pero mas pequeños, todos ellos revolcándose y contorsionándose fuera del agua a centímetros de la línea del agua.

No entendemos nada, suponemos que los peces grandes vienen encerrando a los más pequeños para devorarlos y en su desesperación estos salen fuera del agua, quedando todos varados en la arena unos minutos, luego todos se contorsionan y con bruscos movimientos vuelven al agua.

Después de este extraño fenómeno, nos fuimos a dormir bajo un cielo atiborrado de brillantes estrellas.

Día 3 -Porteo y mas porteo-

A pesar de despertar después de las 5am, la constante es estar como a las 7am en el agua, así seguimos remando por el canal refugio, luego de bordear una pequeña isla de la bahía.

Las paredes son cortadas a pique desde gran altura, lo que hace que el canal quede sombreado completamente, a pesar de haber un día absolutamente despejado, y el agua de esta zona es extraordinariamente clara, lo que permite apreciar a simple vista gran cantidad de vida marina, peces y mariscos, como no había visto anteriormente, lapas, erizos, estrellas de mar, caracoles, miles de choritos y… locos. Los cuales estaban al alcance de la mano, para llegar y sacar, así con gran entusiasmo, empiezo a recolectar unos pocos, para nuestro almuerzo.

En un par de horas de mariscada y remado, alcanzamos la punta y grupo de islas La Leona, y al fondo divisamos el fin del seno Melimoyu, nuestro destino. Comenzamos a remar por el medio del seno, calculo estamos a unos 8 kms de la costa, la cual se puede divisar a lo lejos. El remar en estos momentos es bastante latoso, ya que se rema y se rema y se queda con la sensación de no avanzar nada, así vamos con Kostero ambos aburridos, Javier desaparece de nuestra vista y va mas adelante, pasamos una salmonera y decidimos recalar en la primera playa que encontramos desde Santo Domingo, o sea hace mas de cuatro horas, tenemos las piernas entumecidas y necesitamos bajarnos a descansar un rato, afortunadamente la pequeña playa tenia un estero de agua dulce y pudimos hidratarnos. Así que todo perfecto, excepto que perdimos la posición de Javier quien continuo solo hacia el fondo del seno, no podemos establecer contacto por radio tampoco, así que luego de un breve descanso, decidimos continuar.

Finalmente, al acercarnos más a la costa, aparece a la distancia nuestro extraviado compañero, al reunirnos afortunadamente había hecho ya los arreglos para portear los kayaks en una camioneta hasta el seno gala, y mejor aun nos había conseguido almuerzos para todos, en la casa de nuestro transportista Adolfo.

Así comenzamos el porteo, en dos viajes transportamos todo el equipo y los kayaks, a través de un accidentado tramo de ripio de 7kms, que separan Melimoyu de la playa Gala, almorzamos una rica comida casera bajo techo y continuamos nuestro viaje.

Desde la playa gala se veía un bonito lugar para acampar a la distancia, se trataba del campo de Adolfo quien nos había recomendado que acampáramos allá, así animándonos un poco, ya que estábamos un tanto agotados, cargamos los kayaks y decidimos adentrarnos en el seno gala, al ir acercándonos al prado, notamos que la marea viene bajando rápidamente, y de pronto nos encontramos varados a unos 100 metros de los lugares donde se puede acampar, así que sin mas opción que bajarnos y arrastrar nuestros kayaks, avanzamos en medio de un barroso camino lleno de pancoras y pico rocos que hacían crujir nuestras embarcaciones. Amarramos nuestros kayaks a unos palos enterrados en la arena, y descargamos y porteamos nuestras cosas nuevamente unos 50 metros mas, hasta un hermoso lugar de campamento con vista exclusiva al imponente monte melimoyu.

Así con la promesa de lluvia para mañana, terminamos este extenuante día de porteos.

Día 4 -Ociosos-

Este día lo destinamos a descansar, en medio de la lluvia y con esporádicas salidas de la carpa, tan solo para reunirnos bajo nuestro toldo a comer algo, luego a leer, conversar o dormir intermitentes siestas arrullados por el suave murmullo de las gotas de lluvia sobre la carpa.

Día 5 -Playa bonita definitvamente es bonita-

Ya muy temprano nos encontramos en el agua, el cielo luce nublado y el seno gala tranquilo como un niño durmiendo, así suavemente dejamos atrás estas aguas y en un par de horas estamos cerca del grupo de las islas galas, cruzamos algunos islotes, siempre por la mejor ruta, ya que a veces la marea impide el paso por algunos lugares, para eso contamos con la vista de águila de nuestro compañero kostero, quien nos va advirtiendo por donde hay paso o no.

Algo de viento se levanta, estamos en una zona un tanto expuesta pues entramos al canal Jacaff, teniendo la costa abierta a nuestras espaldas, tan solo protegida a la distancia por las islas galas. Con ese panorama avanzamos un par de horas hasta que luego de una punta de rocas, se nos revela una paradisíaca playa, popularmente conocida como, playa bonita.

El nombre le hace honor al lugar, y quizás quede corto, ante nosotros tenemos un lugar espectacular de entorno caribeño, pero con agua helada por supuesto. Una gran cascada nos recibe al recalar en la amplia playa de arenas blancas, dejamos nuestros kayaks en la orilla y caminamos un poco en busca de agua dulce, quedando gratamente impresionados por la belleza del lugar.

Expedicion en Kayak a la Isla Magdalena playa bonita
Playa bonita

Al regresar de nuestra búsqueda que tan solo llevo unos minutos, veo a la distancia un kayak amarillo flotando lejos de la orilla, y grito: _hay un kayak allá! (señalando el canal Jacaff), y nos lanzamos en carrera hacia la orilla, luego notamos que son dos los kayaks que se los lleva la marea, solo quedando el mío en la orilla ya que lo había subido un poco mas.

En veloz carrera, Javier el mas ágil, se subió a mi kayak y se lanzo a recuperar los otros dos del medio del canal, kostero se arroja al agua a tratar de llegar nadando hasta su kayak pero luego se devuelve ya que Javier va bien encaminado a la recuperación, así con este pequeño susto, encontramos un lugar para acampar pues encontramos restos de otros campamentos, así que decidimos quedarnos ahí, en una pequeña playa al lado de la gran playa de arenas blancas, ambas están separadas por grandes rocas.

Ordenamos y limpiamos el equipo, cargamos baterías y es la hora de preparar el almuerzo, por fin comeremos los locos que traemos hace dos días, así comienza el sagrado ritual de desconchar, lavar y apalear los exquisitos moluscos, como habíamos traído papas y mayonesa, el platillo ya tiene nombre.

Comimos, nos relajamos y en la tarde aparecieron unos pescadores que venían de puerto gala, entusiastas y un poco, o mejor dicho bastante “dicharacheros” compartimos e intercambiamos embarcaciones, ellos probaron nuestros kayaks y nuestro representante Javier fue a dar unas vueltas en su bote chilote a motor, después de eso se retiraron tratando de convencernos de que los acompañáramos a Puerto Gala, pero su intento fue en vano.

Hasta que finalmente se retiraron, luego aparecieron dos adolescentes que andaban subiendo los cerros de los islotes, abriendo rutas, solo que llegaron muertos de frío, pues tuvieron un percance y ya estaba anocheciendo, así que hicieron una fogata, les convidamos algo de comida y nos contaron algunas historias de la zona, entre lo que nos contaron algo nos inquieto un poco y es que resulta que playa bonita es usada como lugar de carreteo por parte de la juventud de gala, y como hoy es viernes habrían muchas posibilidades de que sea así.

Expedicion en Kayak a la Isla Magdalena cruzamdo el canal Jacaff
Cruzamdo el canal Jacaff

Luego oscureció y nos fuimos a acostar, y dicho y hecho, comenzaron a llegar jóvenes adolescentes, hicieron fogata y comenzaron a “pasarlo bien”, con risas y bulla toda la noche, no nos dejaron dormir mucho.

Día 6 -Pokemones #%&•#@|-

Al despertar miro la cara de Javier y lo dice todo, (pokemones #%&•#@|), nos levantamos algo tarde, mal dormidos y mal humorados, tipo 10 am, nos lanzamos al agua confiándonos en el buen comportamiento del canal Jacaff. el día es soleado, y comenzamos a adentrarnos mas y mas con dirección hacia el canal Puyuhuapi, de repente comienza a levantarse el viento, cada vez más y más. Cruzamos el seno Muller y divisamos una playa, recalamos para descansar un rato y decidir que hacer, pues el viento luce amenazante, junto a kostero exploramos la extensa playa de piedras y encontramos un excelente lugar para acampar, así que mejor decidimos quedarnos aquí, y no salir tan tarde el día siguiente, pues hoy al levantarnos tarde producto del mal dormir, tan solo avanzamos 12 kms.

El día transcurrió lento y ocioso, entre cocinar, leer y estudiar los mapas para ver como podíamos recuperar la distancia que no recorrimos hoy.

Aprovechamos de contactarnos con el mundo a través del teléfono satelital, cada uno realizo llamadas a su casa, don Kostero no recibe buenas noticias del trabajo y en un intento desesperado quiere irse navegando en solitario a Puerto Gala y abandonar la expedición, pero con algunos argumentos le hacemos entrar en razón y lo convencemos de que lleguemos al menos a Puerto Cisnes a ver como evolucionan las cosas.

Así se nos va este corto día de remado, acá en el Canal Jacaff, el viento nos despide la tarde estival y ya nos vamos a dormir.

Día 7 -La Isla Manuel-

Ahora si, temprano con las primeras luces del alba, partimos. La ruta: cruzar a la isla Magdalena vía isla Manuel, con un suave viento de 10 nudos cruzamos el canal Jacaff, y avanzamos por la ribera este de la isla Manuel, luego cruzamos a la Isla Magdalena y al llegar se comienza a levantar el viento mas fuerte, ya es el mediodía y se pone malito por acá, pero ya estamos por entrar a la zona protegida, así que remamos como una hora en estas malas condiciones y llegamos sin novedad a las aguas protegidas del seno soto.

El día esta nublado, y varios islotes nos cortan el camino, pero hay una pasada oculta entre los islotes, así que en seis horas de remado y 27 kms de recorrido desde nuestro ultimo campamento, llegamos a la playa avistada en la carta náutica el día anterior. Desembarcamos y don Kostero se va a explorar un estero y yo me quedo dormido dentro de la carpa sobre las piedras, pasan las horas y preparamos el almuerzo.

Expedicion en Kayak a la Isla Magdalena acampando en el seno Soto
Acampando en el seno Soto

Ya se nos va el día, y es nuestro primer campamento en la Isla Magdalena, Kostero cumple su amenaza de hacer pan, ya que se nos había acabado hace días ya, quedo bastante bueno, comemos un poco y guardamos para el desayuno.

Día 8 -Las Gaviotas enloquecidas-

Nos lanzamos al agua bajo un cielo gris y una suave llovizna, un par de lobos marinos nos reciben en el agua y poco a poco comenzamos a remar, con muy poca visibilidad, el canal Jacaff se va angostando lentamente, y pasamos frente al seno Zañartu, de repente un par de gaviotas revolotean sobre nosotros de manera amenazante, parecen enloquecidas por alguna razón, hacen amagos de chocar contra nosotros y luego se alejan chillando escalofriantemente, pensamos que se alteran porque pasamos muy cerca de su zona de nidificación o algo así.

Nos acercamos a la punta Luco, y acampamos al frente de la misma, en una pequeña playa de piedras.

Armamos nuestro campamento y el toldo, pues prevalecía una intermitente lluvia, así quedamos a corta distancia del paso Sibbald, no nos atrevimos a pasar ese mismo día porque ya se comenzaba a levantar el viento, y los comentarios que he tenido de esa zona no son buenos, así que mejor lo dejamos para mañana temprano, tratando de tener las condiciones ideales.

Día 9 -Civilización-

Salimos al despuntar el alba en búsqueda del famoso paso Sibbald, pero todo estaba en absoluta calma, pasamos un faro y un poco más adelante se nos revela una gran cascada que cae directo al canal. Así maravillados por este espectáculo de la naturaleza, nos sacamos algunas fotos y luego retomamos el rumbo hacia el canal Puyuhuapi, ya estamos cerca.

Expedicion en Kayak a la Isla Magdalena cascada del paso Sibaldd
Cascada del paso Sibaldd

Una vez en el canal Puyuhuapi, decidimos cruzar al frente, al continente, vamos todos juntos, pues a veces se cruzan lanchas rápidas de las salmoneras que no podrían vernos si vamos separados, a la distancia se asoma el espectacular ventisquero colgante del Queulat entre las amenazantes nubes que cubren todo el cielo.

Una vez en la ribera del continente, apreciamos gran cantidad de playas, algunas salmoneras y el canal se muestra tranquilo, a pesar de pasar del mediodía ya, o sea pasada la hora en que se levanta el viento, recalamos a almorzar en una playa de arenas finas, y mis compañeros quieren llegar a Puerto Cisnes a pesar de haber remado como 30 kms ya, pero apenas faltan como 8 kms para Puerto Cisnes, así que continuamos.

Así bastante aburrido de remar, y con un poco de lluvia finalmente tipo 4pm de la tarde arribamos a la rampa de Puerto Cisnes, en donde había bastante actividad, sacaban lanchas del agua a cada rato. Le preguntamos a la persona de la camioneta donde había un hospedaje y si después de llevar la lancha nos podría tirar para allá, y le pagábamos por supuesto, pero nos dijo que subiéramos los kayaks a la lancha sobre el remolque y vamos andando no mas, nos dejo en un excelente hospedaje y se rehusó a cobrarnos.

Expedicion en Kayak a la Isla Magdalena cruzano el canal Puyuhuapi
Canal Puyuhuapi

Así luego de 10 días por fin pudimos bañarnos con agua caliente, descansamos y nos dimos algunos gustos como ir a un buen restaurant, así con un final feliz terminaba este largo día de remado.

Día 10 y 11 -Descanso-

Descanso en Puerto Cisnes, yo me siento algo saturado de remar, especialmente después de ese día tan largo de ayer, Kostero tiene una mano agarrotada y debe ir a la posta así que hicimos una pausa de dos días dándonos tiempo para recuperarnos, revisar correos, llamar a la casa, ordenar y lavar ropa y ver el pronóstico meteorológico.

 Día 12 -Hasta ahí llego el “leave no trace”-

Temprano comenzamos a portear los kayaks y todo el equipo a pulso, hasta la costa, serán dos cuadras en bajada desde el hospedaje, aun así, nos toma un par de horas este cometido, una vez concluido le decimos adiós a Puerto Cisnes por ahora, y retomamos la navegación.

El cielo esta nublado y las aguas un tanto agitadas, avanzamos lentamente a través de las innumerables playas del sector, hicimos una pausa para almorzar y luego cruzamos a la isla magdalena en demanda de las termas perdidas, las cuales nos indico un lugareño de la zona.

Luego de explorar detalladamente la zona, encontramos la famosa fuente termal, emanando directamente desde el fondo del agua, cerca de unas rocas, y creando una nube de vapor, pero resultaba un tanto engorroso desembarcar entre las rocas para bañarnos, y no había ningún pozón donde se acumulara el agua caliente, solo salía entre las rocas de la escarpada orilla de la isla, así que mejor decidimos continuar, cuando me percato que he perdido mi banderita señalizadora que llevaba en el timón, ups, hasta ahí llego mi “leave no trace”.

Encontramos una casa abandonada en donde acampamos en las cercanías, uno de los pocos lugares que encontramos para acampar en esta zona de la isla, prácticamente no hay ninguno.

Al anochecer la marea sube amenazante y tenemos que subir la carpa varias veces, y hacer algunos diques de contención, pero afortunadamente a eso de la medianoche la marea cesa de subir quedando a tan solo centímetros de la carpa, luego de esta inquietud nos fuimos a dormir mas tranquilos.

Día 13 -Con timón destruido-

Cruzamos nuevamente al continente, atravesamos el fiordo Queulat, y el ventisquero colgante se muestra espectacular, paramos a descansar y sacar algunas fotografías al ventisquero, el día esta parcialmente nublado.

Luego de atravesar el fiordo Queulat, comienza a levantarse un viento atípico, de unos 20 nudos que nos golpea de lado, pero en ningún momento peligroso, ya que tenemos la costa a 50 metros de nosotros, y existen numerosos lugares donde desembarcar.

La marejadilla da para juguetear y romper la monotonía de un canal hasta ahora completamente manso, al acercarse kostero hacia mí para una reunión, la quilla de su kayak impacta violentamente y con precisión quirúrgica sobre mi previamente reparado timón, doblando y partiendo de cuajo la guía del mismo, así quede sin timón en medio de las agitadas aguas que mecían el kayak a su antojo.

Expedicion en Kayak a la Isla Magdalena playas canal Puyuhuapi
Playas canal Puyuhuapi

Afortunadamente encontramos cerca un lugar para recalar y buscar campamento, aunque debemos portear los kayaks y el equipo varios metros hasta terrenos más altos que sean más propicios para acampar.

Armamos el que seria nuestro ultimo campamento y como despedida abrimos una lata de frutillas y el vinito tinto para preparar un borgoña al estilo Patagonia, nada mas que decir, solo sufrir con la marea que nuevamente llego a centímetros de la carpa y nos mantuvo despierto hasta pasadas las 12 de la noche.

Día 14 -Fine-

La ultima remada, salimos a media mañana manteniendo a la vista el camino austral a nuestra derecha y avanzamos tranquilamente casi directo a la angostura del canal puyuhuapi, donde hicimos una pausa para almorzar, luego con kostero fuimos a explorar un poco y caminamos cerca de la pista de aterrizaje de Puyuhuapi.

Desde donde estamos tenemos a Puyuhuapi a la vista, serán unos 10 Kms que nos faltan para concluir nuestro viaje, y con esa triste perspectiva, remamos el ultimo tramo que nos separaba del pueblo, arribamos al muelle bajo la atenta mirada de los curiosos pobladores.

Así concluimos nuestra travesía atravesando la Isla Magdalena, una ruta colmada de vivencias inolvidables, nos retiramos maravillados de estos salvajes rincones de la Patagonia chilena.

Galería de Imágenes

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *